Los nuevos espacios forman parte del proyecto de renovación de las plazas Miguel Dávila y 9 de Julio. Cuentan con instalaciones preparadas para la actividad gastronómica y una estética unificada que busca darle identidad al paseo.
En la Plaza Miguel Dávila comenzó la instalación de los nuevos módulos gastronómicos, una propuesta contemplada desde el inicio en el proyecto de renovación de este espacio público y de la Plaza 9 de Julio.

Los trabajos se encuentran en su etapa final, con la colocación de los módulos, sobre el Bv. Rocha, y los últimos detalles para completar una intervención que busca mejorar la funcionalidad del sector y consolidar un paseo gastronómico integrado al entorno urbano.
Cada módulo fue diseñado con instalaciones específicas para la actividad. En su interior cuenta con una bacha con agua fría y caliente, revestimientos de PVC y un sector de cocción revestido en acero inoxidable, pensado para responder a las necesidades de uso y facilitar las tareas de limpieza.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la identidad visual del conjunto. La idea es que todos los módulos mantengan una estética común, con la posibilidad de que cada concesionario incorpore su propio cartel luminoso, tanto hacia la plaza como hacia la avenida.
Además, cada estructura dispone de un espacio técnico lateral destinado al guardado de elementos y a la ubicación de instalaciones, como la garrafa y la unidad exterior del aire acondicionado. De esta manera, se busca mantener el orden y preservar una imagen uniforme del paseo.

Una renovación integral del espacio público
La incorporación de los módulos gastronómicos se suma a las distintas intervenciones que la Municipalidad viene realizando para renovar las plazas Miguel Dávila y 9 de Julio, con el objetivo de recuperar la conexión entre ambos espacios y mejorar las condiciones de accesibilidad, circulación y permanencia.
Tal como se presentó durante el avance de las obras en octubre de 2025, el proyecto contempla mejoras en veredas y accesos, nuevo mobiliario urbano, iluminación, señalética y forestación, además de intervenciones específicas en cada plaza.
En la Plaza Miguel Dávila, la reorganización del sector gastronómico constituye una pieza importante de esa planificación: no se trata solamente de incorporar nuevas estructuras, sino de integrarlas a un espacio público renovado, con una propuesta estética y funcional pensada para el disfrute de los pergaminenses.
Con los módulos en su etapa final de instalación, el proyecto continúa tomando forma y se acerca a completar otro de los componentes previstos para la puesta en valor de este sector de la ciudad.


